sábado, 5 de septiembre de 2009

Viaje a Manila, días 12, 13 y 14

Pues ya estamos aquí otra vez. Pasado ya el fin de semana de, inesperadamente, 3 días. El caso es que mucha fiesta oficial, pero salvo nosotros, creo que aquí ha trabajado todo el mundo. El sábado ha empezado como debía. "Madrugón" a las 10 de la mañana y a desayunar, pero no como todos los días, sino un poco mas copiosamente. Aparte del zumo (que hoy han caído 2), y el café con leche y bollo de todos los días, hoy me he metido 2 sandwiches. Uno de jamón, queso y lechuga (algo de verde nunca está de mas), y otro de salami, queso y lechuga. Estaban muy ricos, pero claro, después uno estaba como las culebras, casi sin poder moverme. Al rato de semejante branch (porque hemos declinado comer) cita en la recepción. Próximo objetivo: sacar pasta que nos vamos de compras. Algo debía de pasar porque no podíamos sacar ni un peso. Así que nada, iremos al centro comercial de mirones. Lo que viene siendo una prospección en toda regla, a ver qué precios se estilan. Pero antes teníamos que ir al meracdo local que tenemos a 5 minutos del hotel. Se trata de una placica donde ponen tenderetes de comida y bebida local. Bueno, no todo era local. Quizás mi fama de amante del vino (siempre bueno y a poder ser mucho) ha llegado a estas latitudes, porque he sido abordado por una vendedora local de vinos. Vamos, la vinatera de toda la vida. La verdad es que tenía unos cuantos "caldos" de multitud de denominaciones: Sudáfrica, España (Rioja), Australia, California...Sin embargo, a mi pregunta sobre si tenía algún vino de la zona, su respuesta ha sido: "...bueno, si, tengo vino australiano". Que debe ser como irse a Galicia y que te digan que como vino de la zona tienen Jumilla (a otra escala, lógicamente). Pues nada, me tendré que ir sin vino de la zona, ya que por lo que se ve, en el Sudeste asiático no hay vino (ni de uva ni de casi nada). Por cierto, aquí os dejo un video del lugar en cuestión.



Tras la visita al mercado local, a embarcarnos en un taxi para ir a Greenhills, el centro comercial de las imitaciones por antonomasia de Manila. El primer escollo a superar es acordar el precio del taxi, que, como os podíais imaginar, aquí no llevan taxímetro, y claro, al ser blanquitos, pues clavada doble. Acordamos un precio de 150 pesos (que, coloquialmente, llamamos mi compañero y yo "micromierdas", tal y como quedó bautizada la libra sudanesa en un viaje anterior), que al cambio serán unos 2,20€. Tarifa nada mala teniendo en cuenta que nos tiramos en el coche algo mas de media hora. Eso sí, el trayecto fue digno de película por los adelantamientos y maniobras que perpetró el conductor del "vehículo". Digo "vehículo" porque era para verlo (y oirlo). Cuando cerré la puerta se pudo oir un lamento del pobre coche, que estaba un poco ajado y con bastantes achaques. Respecto a la higiene interior...Cuan madre preocupada por su hijo, apremié a mi compañero a no moverse en exceso, no fuera que las colonias de chinches, ácaros, y dios sabe qué otro tipo de criaturas presentes en aquel zulo (yo creo que había incluso "nabuconodosorcitos" de los que vivían en la jardinera de Epi y Blas) se fijaran en nosotros como invasores de su hábitat.
Finalmente llegamos al centro comercial, y sin picores. Buena señal. Se trata de una nave industrial enorme de unas 3 o 4 plantas (no lo sé bien) donde hay 300 millones de tenderetes de todo tipo, pero con un factor común: es todo falso. Desde zapatillas, a maletas, pasando por relojes (cómo no), bolsos, camisetas, Levi's y un sinfín de artículos. Es curioso que, en un sitio donde es falsa hasta la placa de los policías, vengan algunos personajes de tapadillo ofreciendo DVDs, software, porno, etc, como si estuvieran hacindo algo malo. Todo ello rodeados de millones de euros en mercancía falsificada. En fin... Una de las principales pegas del lugar es los millones de veces que a uno le dicen la misma frase: "Hi sir, you buy here, sir" (hola señor, compre aquí señor). Al principio hace gracia, hasta que ya te lo han dicho 100 veces, conviertiendose después en un coñazo indecente. Bueno, al lío. Allí estamos 2 occidentales sin apenas pasta y absortos ante tamaño local. Empezamos el recorrido con paso cansino parándonos en casi todos los puestos, hasta que nos dimos cuenta de que aquello era interminable. De hecho tras casi 2 horas, sospechamos que no llegamos a ver ni la mitad. Como reseña os tengo que contar que vimos a Falete. Si, si, como lo leéis. Resulta que había un travelo entrado en carnes regentando un tenderete, ataviado con una pashmina (chicas, explicad a los chicos lo que es eso) y, por supuesto, maquillado. Tras hacernos unas "sensuales" muecas, explosión de risa y huida a otra zona. Lástima que no hayamos hecho la foto. Ya tengo objetivo para mi próxima visita al lugar.
En otra planta del lugar había una zona, también inmensa, donde vendían todo tipo de artículos electrónicos. Lo que mas ofrecían eran los iphones 3G liberados, que, al cambio, salían por unos 350€. Pero claro, cualquiera se fía de la mercancía del lugar, visto lo visto. Tras visitar un par de locales mas decidimos salir de allí, no sin antes ver la sección souvenirs. Se trata de un conjunto de "cienes" de tenderetes donde no venden mas que adornos del lugar. Sospechamos que con 30€ puedes decorar el Palacio de la Moncloa entero, sin perder detalle. Al salir, café con leche (buenísimo, por cierto) y al hotel. Ibamos a ir al restaurante "King Crabb", a comer langosta, pero dado nuestro estado monetario no era prudente, así que, al hotel. Si la ida ha sido movida, qué decir tiene la vuelta. Tras contratar otra magnífica berlina por similar tarifa que antes (similares prestaciones del coche) partimos rumbo al hotel. Hijo de p...!!! Esto no lo habíamos probado (direcciones prohibidas, entrar entre 2 autobuses pitando, etc). Y encima el desgraciado nos dice que como hemos estado parados 1 minuto por un coche estropeado, que nos tenía que subir el precio de la carrera, porque estaba perdiendo tiempo y dinero en gasolina. No te jode!!! Y nosotros años de vida!!! Al final, ya le ha quedado claro que el precio era el pactado y hemos llegado al hotel. Toca descansar un rato, que, aunque no os lo creáis, ha sido cansadísimo eso de deambular por el mercadillo. Me he visto una película (La Torre de Suso), en versión oiginal, claro, jaja! A las 9 toca salir a cenar. La opción de hoy ha sido restaurante japonés (se llamaba Tempura). Nuevamente me he quedado observando la carta como las vacas al tren. Ni idea de qué pedir. Mas vale que a mi compañero le encanta esta comida y sabe. Pues bien, hemos cenado una especie de empanadillas rellenas de cerdo, que estaban bastante decentes, tempura de pescado (calamares, langostinos y palitos de cangrejo rebozados), arroz con bacon (muy rico) y unos dados de pescado con esparragos y ensalada de gambas. Estaba todo buenísimo, pero hemos salido como globos. Así que, nada mejor que una cerveza para bajar la cena. Después, sesión de Muchachada Nui en la habitación y al sobre. Se me ha olvidado comentaros, pero nos han publicado la foto en la web de El Jueves. Aquí tenéis el enlace:

http://www.eljueves.es/en_el_mundo/2009/09/04/palawan_jueves.html


Y ya estamos a domingo, día de precepto, pero, ante la imposibilidad de rendir culto en nuestro idioma, pues nada, a hacer el perro todo el día. Desayuno tempranero, pero hoy sin comerme medio buffet. Simplemente lo de todos los días: zumo, café con leche y un par de mini croissants. Después, un ratico de reposo para hacer tiempo y bajar al gimnasio. Está bien descubrir que para llegar a número 1 de la WTA (tenis femenino) no hace falta ser esbelta. Lo he comprobado con regocijo al ver la tripa de Safina, que por cierto ha perdido el partido. Hoy me he hecho 12Km, entre correr y andar. No me ha costado mucho, porque me quedo embobado viendo la tele. Hoy he descubierto una cosa que osan llamar deporte. Se trata de UFC (Ultimate Fighter Championship), que dicho pronto y mal, consiste en un par de animales metidos en un ring de ocho lados vallado, dandose cera hasta que uno de los 2 queda inconsciente. Vaya barbaridad de espectáculo... Después de la sesión de gimnasio, y logicamente hecho unos zorros, duchazo y a hacer tiempo para volver a acometer una incursión en el centro comercial de ayer, hoy ya con dineros, que no sé si os había dicho, pero ya podemos sacar pasta de los cajeros. Aquí os pongo unos videos del lugar, para que os hagáis una idea de cómo es esto:





Como podéis ver es bastante locura lo que hay allí. Así que nos pusimos a dar rienda suelta a nuestros impulsos consumistas. Tras comprar entre ambos chorradas varias, zapatillas, cinturones, etc, el gasto total fue de alrededor de 40€ entre los 2. Vamos, de risa. Después había que cenar y ahí teníamos otro dilema. Donde? Les hemos propuesto a nuestros compañeros de viaje a Palawan de ir a King Crabb, pero no nos ponemos de acuerdo, así que otro día que nos quedamos sin cenar langosta. A este paso no la pruebo. Cierto es que, por lo que me han comentado desde España, deben ser bastante insípidas. Pero bueno, eso es algo que quiero certificar yo mismo. Como retaurante para cenar elegimos uno que creo que era japonés, aunque, harto ya de tanta comida extraña, me apreté sendas brochetas de pollo y cerdo. Lo llamaban kebab, pero eso, según el restaurante español del otro día, es un plato español, no japones. Si es que... Para acompañar la cena, qué mejor que un cubo de cervezas? Nos metimos entre pecho y espalda un total de 6, que tampoco es un alarde, a decir verdad. Esto nos sirvió para comprobar que por la zona no tienen ni idea de tomarse una cerveza. Pedían vasos con hielo!!! Y lo peor es que los llenaban con cerveza. Qué manera de mancillar semejante bebida. Tras la cena, al hotel, que mañana es día de escuela. Ay no! Que tenemos fiesta!!! Bieeeen!!! Una cervecica y al sobre, como reyes. A ver qué hacemos mañana.


Por fin son las 9 de la mañana del lunes. Y digo por fin, porque he pasado una noche "toledana". Resulta que a eso de las 3 de la mañana me han empezado a doler bastante las tripas. Primer impulso: el baño. Acojonado pensando en que me voy a pasar así toda la noche, me vuelvo a la cama. No me he levantado mas veces, pero las he pasado un poco canutas. Yo creo que mi cuerpo ha dicho basta, tras 2 semanas con una dieta totalmente diferente a lo que acostumbro, y se ha colapsado.
A las 9 ya estoy mejor y decido bajar a desayunar, lo de todos los días, tras lo cual vuelvo a la habitación un rato, ya que está diluviando y no podemos salir. Se me plantean 2 opciones: gimnasio o cuidarme? Logicamente, la primera opción la descarto y me he propuesto tener un día de "Porque yo lo valgo". Así que comienzo mi estresante lunes acudiendo a la piscina tras una mini siesta. Tras chapotear cuan sirena en el agua, me dispongo a ir a la sauna del hotel, que, al igual que la piscina, está total y absolutamente para mí solo. Después de media hora en la sauna, ducha, y al masaje. Si si, al masaje. He decidido darme la madre de todos los masajes. No sé cómo lo llaman, pero dura hora y media, así que tiene que ser impresionante...y de hecho, lo ha sido. Madre del amor hermoso, qué masaje!!! Me he tumbado en una camilla, y han empezado a embadurnarme con un aceite caliente aromatizado, primero por un lateral de la espalda, para seguir con el otro, los brazos, la cabeza (para estimularte el cuero cabelludo te estiran del pelo. Encima que no gasto demasiado pelo, como para que me lo anden arrancando!!), la cara, las piernas, el cuello...vamos, todo lo que se puede masajear sin que algunos lo consideren pecado. Como reseña diré que también me han masajeado la tripa y me ha venido muy bien, porque todavía andaba con secuelas.
En total han pasado 4 pilipinas por mi camilla (solo dando masajes, eh?) y a cada cual mejor. Lo que mas me ha chocado del asunto es que todas ellas me han piropeado, y una me ha preguntado si estaba casado. En esos momentos yo estaba acojonado. Precisamente me hacía el masaje en el hotel para evitar sorpresas de "happy ending" y esas cosas, pero esto me estaba resultando incómodo. Al final falsa alarma. Eso sí, me han dejado mas suave que un guante. 1 hora y media de masaje extremo por unos 17€. Repetiré seguro, que eto es la leche.

Por la tarde nos planteamos ir a Intramuros, pero con lo que cae no es buena idea, así que toca tarde de tele, tan ricamente.

Espero que mañana me encuentre mejor y además podamos trabajar decentemente. Todo eso y mas mañana.
Por cierto, si os acordáis, dejad algún mensaje en el blog, que me hace ilusión que sigáis mi blog.

Aaaadios

4 comentarios:

  1. Buenas! Vaya vidorra que te pegas....
    Yo también cambiaba un lunes de curro por un masaje de una hora y media, y más después del finde de fiestas en Pucela...
    Besos.
    Patricia.

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  2. Madre mia no puedo más!!Este post ha sido infinito....pero molan un monton!! jeje!! 1 abrazo torete!

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  3. Por cierto, hoy es mi cumple y el de Antonio Ortega, asi que dedicanos un mensajito en alguno de tus videos!! Y lo de la madre de los masajes me lo apunto...

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  4. Muy buenas, si nos das mucha envidia, pero que sepas que me tomare una chistorra y un pacharan, en la casetas...Gozatela....suave

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