Resulta que, como ya os conté, el nodo, el viernes de la semana pasada ya estaba instalado, y para variar, faltaba que me dieran las licencias y que los demás configuraran lo suyo para que podamos empezar a probar.
El lunes yo pensaba que iríamos al sitio donde está el nodo, y asi por lo menos tenía entretenimiento en el coche, avistando todo lo que una ciudad africana ofrece desde un coche, que no es poco. Pero no. Resulta que mi compañero portugués ha decidido que vamos a ir ya a trabajar a las oficinas del cliente, y desde allí podremos manejar nuestros respectivos nodos. Eso si nos dan conectividad, claro.
Y allí estamos, en las oficinas de Unitel, a 5 minutos del apartamento, en unas oficinas bastante modernas y decentes. La única pega es que no tenemos acceso a internet. En estos sitios se andan con mucho ojo a la hora de permitir a los externos acceder a su red (como es lógico), y en nuestro caso no va a ser menos. Así que nada, me he tirado todo el lunes estudiando. Así como lo leéis. Resulta que me he venido hasta Angola para dedicarme a estudiar. Parece ser que mi siguiente proyecto va a ser para trabajar con otro nodo, y como todavía recuerdo lo de Filipinas, pues me he empezado a poner las pilas. Y es que eso de viajar sin tener ni idea es una mierda, porque crea mucha tensión, y encima quedas como cagancho. Por mucho que se intente aparentar, el cliente te cala en 5 minutos que no tienes ni idea.
A mediodía yo pensaba que iríamos a cualquier restaurante de la zona, pero no. Mi compañero prefiere ir a comer al apartamento, y a decir verdad yo también. Así como lo que me apetezca y no cualquier plato de pasta requemada o carnaza de una franquicia en un centro comercial. Además, el hecho de emplear 1 hora para la comida me permite echarme una mini siesta, y eso es un lujo.
Por la tarde mas de lo mismo. Por lo menos, he tenido la oportunidad de pedir un par de cosillas a uno, y espero que las tenga no tardando mucho. Aunque con el ritmo que se dan por estas latitudes...
Al llegar al apartamento, un poco de sofá, y a correr. Me he dado 8 vueltas al recinto, lo que, tal y como han medido mis compañeros, hace un total de algo mas de 5 Km, que para antes de cenar no está nada mal.
Para cenar, hoy me he ido con mi compañero de Madrid a un asiático. Estaba bastante decente. Yo me he comido un plato de pasta con carne y verduras. El chico es majo, pero me ha pegado una barrila hablandome de su hija... Mas vale que hemos estado poco rato cenando, porque él trabajaba. Al llegar al apartamento lo de siempre: tele, internet, lectura, y al sobre.
El martes las expectativas parece que mejoran. Al menos vamos a tener internet. Ya que por lo menos no hago nada del proyecto, por lo menos que me permitan estar medianamente comunicado. Dicho y hecho. A media mañana ya tengo internet, y puedo mandar y recibir correos, aparte de leerme toda la prensa nacional, y darle al facebook. Vamos, lo justo para pasar la mañana. A mediodía, la misma opción que el lunes: al apartamento a comer. Yo encantado, como no.
Por la tarde me confirman que no van a estar las licencias hoy, y me confirman otra cosa un poco mas preocupante. Resulta que mi compañero se pira el jueves. Pero es que todavía no le han dado las licencias de su nodo y sin ellas no puede configurarlo. Y la semana que viene él está de vacaciones, con lo que, o llegan pronto, o la semana que viene voy a estar mirando al techo sin absolutamente nada que hacer ni nadie con quien trabajar. Y es que así funciona la gestión de proyectos en esta empresa. No sé si os lo he dicho, pero que yo viniera a este proyecto ha sido el resultado de discusiones entre muy altos jefes, argumentando que era super importante y crucial y que el futuro de Ericsson Portugal dependía de esto. Pues bien, sumando la falta de criterio de unos, con la bajada de pantalones de otros, pues aquí me veo yo, con alto riesgo de tirarme una semana tocandome el fandango donde Cristo perdió la sandalia.
A todo esto, no os lo he dicho tampoco, pero mis amiguitos de T-Mobile han vuelto a "entrarme". Pero esto ya mas parece mercadeo. Ahora me ofrecen ir allí, pero como consultor con un contrato de 3 meses (a lo que les he dicho que no). No han tardado ni 5 minutos desde que les he dicho que no hasta que me lo han pasado a 6 meses. Lo que os digo, parece mercadeo. A este último mail ni les he contestado. Lo haré mañana, no sea que crean que estoy super pendiente (bueno, un poco si que lo estoy).
Al llegar al apartamento, un ratico de correteo (otros 5 Km y pico) y a la ducha. La tele de aquí es bastante mala. No llega a los límites tan asquerosos como en España, pero la tele es mala de solemnidad, así que me la pongo de ruido de fondo en lo que salseo por internet y leo hasta que da la hora de ir al sobre.
La noche por lo general es el rato mas aburrido de todos. No lo sería si durmiera bien, pero como estoy con las puñeteras pastillas de la malaria, aparte de tener un montón de sueños, me despierto infinidad de veces, y claro, no descanso una mierda. Quizás podría usar esto como excusa médica para no volver a Africa, aunque me lo pensaré.
El miércoles ha transcurrido sin ninguna novedad en el frente. De ningún tipo: no hay licencias (con lo cual no hay trabajo que hacer), y no hay noticias de los ingleses (ya les he dicho que indefinido o nada). Así que yo a lo mío. Es decir, a estudiar, y a perder el tiempo en la web. Creo que no estoy mas informado cuando estoy en España. Porque cuando salgo de viaje me leo un montón de periódicos. Casi me leo hasta el marca y el as. Digo casi, porque esos ya me superan.
Desde la hora de la comida hasta la cena os lo ahorraré, porque ha sido lo mismo de estos días: perder el tiempo, comer en casa, correr, y ya.
Para cenar hoy hemos recreado el comienzo de un chiste. Y es que hemos ido a cenar: un indio, un paquistaní, un húngaro, un asiático (ni puñetera idea de donde, pero con ojos achinados), un húngaro, dos portugueses y dos españoles. Vaya mezcolanza!!!
El sitio elegido era un restaurante perdido en mitad de la nada. Y el menú? Pues langostinos al ajillo y bacalao a la brasa. La verdad es que el bacalao sospecho que no era demasiado reciente, pero me ha sabido super rico. Entre lo que me gusta el pescado, lo que me gusta la comida a la brasa, y lo que han ayudado las 2 cervezas que me he apretado, pues he cenado bastante agusto. El bacalao iba acompañado de una fritada de pimiento verde y cebolla, y un poco de ensalada. A esto le sumamos 2 patatas cocidas, y tenemos una cena de bandera.
Al llegar al apartamento, tele, almax, internet, y al sobre, con la esperanza de que mañana esté lo que falta o me veo jodido, y jodido de verdad.
El jueves ha amanecido como casi todos los días para mí. Un poco resignado por haber dormido mal. No lo voy a hacer, pero cada mañana me planteo dejar de tomar las pastillas estas. Hace fresco y no hay mosquitos. Pero al final, una vocecilla interior me dice que las siga tomando. Ya dormiré decente cuando vuelva a casa. Por lo menos no me han salido heridas en la boca (que gran consuelo).
Durante la mañana por fin tenemos algo de buenas noticias. las licencias de mi compañero están listas. Él ya puede hacer su parte. La verdad es que una vez que estén las mías, la cosa es hacer un copia/pega y ya está, mi nodo empieza a funcionar. Lo suyo tiene mas intríngulis. Yo sigo un poco expectante, porque mi project manager, que es el responsable de pasarme las licencias, se va mañana viernes, y si no me las da, ahí si que estoy acabado, porque la semana que viene también él está de vacaciones.
Ha terminado el día laboral, y yo sigo sin licencias. Bien, verdad?
Hoy no tocaba correr. Mi rutina ahora es, corro 3 días y el 4º descanso. Y hoy he aprovechado para leer y tirarme en el sofá tan ricamente. Oficialmente me he quedado solo, y ahora tengo que buscar la manera de llenar los ratos de ocio por mi cuenta.
El viernes, a las 9,15 me he plantado en la oficina, sin grandes esperanzas, la verdad, de poder hacer nada de provecho. Aparte de estudiar estoy aprovechando para ayudar a mi compañero Pedro. Pedro es mi compañero de fatigas en Boracay, que hace 1 mes se fue a Dublin a trabajar en lo mismo pero ganando bastante mas. Y anda instalando un cacharro como el mío en Belgica, y el pobre no tiene ni idea, así que ando ayudandole. Bueno, mas bien dicho, le estoy haciendo la configuracion yo. Pero no me importa, hoy por ti, mañana por mí. Y bien digo, porque mi proximo proyecto es con un nodo que él controla muy bien, y recurriré a él cada vez que necesite algo. Así funciona esto.
Mi project manager se ha despedido de mí, y ahí me he quedado, vendido. Mas vale que, por arte de magia, a media mañana he recibido las licencias. Esto implica que mi nodo va a poder empezar a funcionar, pero algo pasará que no nos deje hacer las pruebas. Yo he instalado mis licencias, y he comprobado que el nodo funciona, pero tal y como me esperaba, hay otra cosa que no tira, y eso ya a mí se me escapa. Así que nada, a las 14,15, he decidido unilateralmente que mi semana laboral había terminado. He llamado a Joao, me he ido a hacer la compra, y de ahí al apartamento a comer.
Por la tarde, siestilla, lectura, tele, y a correr, que hoy vuelve a tocar. Un poquico de cena ligera, y al sobre, que mañana he quedado con Joao a las 11. Voy a ir a la Isla a pasar un ratillo, y así salgo de aquí. Buenas noches.
Segundo y último sábado en tierras angoleñas, y espero que este sea algo mas entretenido que el anterior. Para empezar, he quedado con Joao a las 11, y voy rumbo a la Isla. Mal llamada isla, por cierto, porque se trata de una península. Es una península bastante alargada que hay en Luanda, de no mas de 150m de ancho, y que es donde se encuentran todos los restaurantes, bares y discotecas por los que se mueven los guiris por aquí. Yo no tengo ni idea dónde ir, pero Joao ya elige por mí. Me ha llevado a uno que está casi al final de la península, y que tiene buena pinta. Mi idea es, sentarme en una terraza de cara al mar, leer un rato en lo que me tomo una cerveza, y comer. No aspiro a mas en este sitio. El mar está bastante calmado, y se ve bastante basura flotar. La opción de bañarse no existe para mí. Además no he traído bañador. Yo a lo mío, una cervecilla, mi libro, y a que pase el tiempo.
Después, cuando me ha empezado a rugir el estómago, he pedido la comida. He elegido "Frango na brasa", que es pollo a la brasa. Aquí podéis ver una foto del plato, así como foto y video del sitio donde he comido. Por fin algún documento gráfico, eh? Bueno, ahí va:
Después de comer, y como no había nada para haceer allí aparte de estar, he decidido volver a casa. Así que nada, le he dado un toque a Joao y me he vuelto. La vuelta ha sido mas entretenida que la ida, porque para acortar, hemos atravesado un suburbio, por el que por cierto daba un poco de apuro a veces asomar la cámara. A continuación os pongo unos videos y fotos que cogí. No son ninguna maravilla, pero algo se puede ver. A ver si os podéis fijar en el agua en los laterales. Tenía un color gris azulado asqueroso:
Una cosa que me impresionó a la ida, y que mas o menos he podido fotografiar a la vuelta es un barrio de chabolas que esta en un alto, y cuyos terraplenes usan de vertedero. Infinidad de residuos esparcidos por los terraplenes, en los que no faltaban niños husmeando. Lamentable.
Por la tarde en la habitación me he echado una mini siesta, y he estado intentando ver un partido de rugby. Ahora es el campeonato tri-nations, y hoy jugaban Nueva Zelanda y Sudáfrica. Lo que viene a ser lo mas de lo mas en rugby. Yo pensaba que podría verlo en directo, pero no caí en la cuenta que era en Nueva Zelanda, con lo que se ha jugado a las 9 y pico de la mañana de aquí. Pero da igual, lo he visto en diferido. Lo que me parece acojonante es la haka de los All Blacks. Yo creo que si fuera el contrario perdería el partido por incomparecencia, porque me cagaría vivo al ver a estos personajes hacer lo que hacen. Para los que no lo hayais visto, aquí os pongo un video de la semana pasada:
Después de un ratico de sofá, a correr. Mis 5Km de rigor, y a la ducha. Hoy me he hecho una pizza para cenar, y creo que no había comido una pizza peor en mucho tiempo. Es lo que tiene estar acostumbrado a comerlas caseras, que las demás te parecen un poco kk.
El domingo ha sido uno de los días mas pausados de los ultimos tiempos. Me he levantado a las 11 (sin forzar) y he desayunado. Después, qué mejor que salir a la terraza a leer y escuchar música. Allí he estado una horilla y pico mas o menos, hasta que me he vuelto dentro. Después de un rato, he empezado a prepararme una tortilla de patata para comer. Iba todo de lujo: las patatas coratadas en trocicos pequeños, igual que la cebolla. Todo frito lentamente. Los huevos bien batidos. La mezcla perfectamente hecha. Punto de sal idóneo. Todo bien menos la sartén de las narices. Resulta que está hecha un cristo, y se ha pegado todo como un demonio. Os habría puesto la foto de la tortilla, pero como al final ha sido revuelto pues nada. Ha sido una pena, pero estaba bastante buena.
Por la tarde, un ratillo de sofá, hasta que a las 8 he salido a correr. Hoy me ha costado un poco mas, pero he hecho los 5Km sin mayor problema.
A la vuelta, ducha, y a cenar. Me he terminado la pizza que me hice ayer (no me entró entera), y ahora estoy viendo Shaft.
Bueno, y hasta aquí lo que ha sido mi semana en Luanda. A ver si a lo largo de la semana tengo ocasión de contaros algo mas. Bueno, pasadlo bien, y espero que no os haya cansado demasiado esta entrada. Hasta la próxima. Aaaadios!!!