domingo, 31 de julio de 2011

Viaje a Angola, días 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 11

Hola a tod@s de nuevo. Ya sé que no he escrito blog durante la semana, pero el caso es que no quería aburriros, porque no he hecho nada de interés.

Resulta que, como ya os conté, el nodo, el viernes de la semana pasada ya estaba instalado, y para variar, faltaba que me dieran las licencias y que los demás configuraran lo suyo para que podamos empezar a probar.

El lunes yo pensaba que iríamos al sitio donde está el nodo, y asi por lo menos tenía entretenimiento en el coche, avistando todo lo que una ciudad africana ofrece desde un coche, que no es poco. Pero no. Resulta que mi compañero portugués ha decidido que vamos a ir ya a trabajar a las oficinas del cliente, y desde allí podremos manejar nuestros respectivos nodos. Eso si nos dan conectividad, claro.
Y allí estamos, en las oficinas de Unitel, a 5 minutos del apartamento, en unas oficinas bastante modernas y decentes. La única pega es que no tenemos acceso a internet. En estos sitios se andan con mucho ojo a la hora de permitir a los externos acceder a su red (como es lógico), y en nuestro caso no va a ser menos. Así que nada, me he tirado todo el lunes estudiando. Así como lo leéis. Resulta que me he venido hasta Angola para dedicarme a estudiar. Parece ser que mi siguiente proyecto va a ser para trabajar con otro nodo, y como todavía recuerdo lo de Filipinas, pues me he empezado a poner las pilas. Y es que eso de viajar sin tener ni idea es una mierda, porque crea mucha tensión, y encima quedas como cagancho. Por mucho que se intente aparentar, el cliente te cala en 5 minutos que no tienes ni idea.

A mediodía yo pensaba que iríamos a cualquier restaurante de la zona, pero no. Mi compañero prefiere ir a comer al apartamento, y a decir verdad yo también. Así como lo que me apetezca y no cualquier plato de pasta requemada o carnaza de una franquicia en un centro comercial. Además, el hecho de emplear 1 hora para la comida me permite echarme una mini siesta, y eso es un lujo.

Por la tarde mas de lo mismo. Por lo menos, he tenido la oportunidad de pedir un par de cosillas a uno, y espero que las tenga no tardando mucho. Aunque con el ritmo que se dan por estas latitudes...

Al llegar al apartamento, un poco de sofá, y a correr. Me he dado 8 vueltas al recinto, lo que, tal y como han medido mis compañeros, hace un total de algo mas de 5 Km, que para antes de cenar no está nada mal.
Para cenar, hoy me he ido con mi compañero de Madrid a un asiático. Estaba bastante decente. Yo me he comido un plato de pasta con carne y verduras. El chico es majo, pero me ha pegado una barrila hablandome de su hija... Mas vale que hemos estado poco rato cenando, porque él trabajaba. Al llegar al apartamento lo de siempre: tele, internet, lectura, y al sobre.

El martes las expectativas parece que mejoran. Al menos vamos a tener internet. Ya que por lo menos no hago nada del proyecto, por lo menos que me permitan estar medianamente comunicado. Dicho y hecho. A media mañana ya tengo internet, y puedo mandar y recibir correos, aparte de leerme toda la prensa nacional, y darle al facebook. Vamos, lo justo para pasar la mañana. A mediodía, la misma opción que el lunes: al apartamento a comer. Yo encantado, como no.

Por la tarde me confirman que no van a estar las licencias hoy, y me confirman otra cosa un poco mas preocupante. Resulta que mi compañero se pira el jueves. Pero es que todavía no le han dado las licencias de su nodo y sin ellas no puede configurarlo. Y la semana que viene él está de vacaciones, con lo que, o llegan pronto, o la semana que viene voy a estar mirando al techo sin absolutamente nada que hacer ni nadie con quien trabajar. Y es que así funciona la gestión de proyectos en esta empresa. No sé si os lo he dicho, pero que yo viniera a este proyecto ha sido el resultado de discusiones entre muy altos jefes, argumentando que era super importante y crucial y que el futuro de Ericsson Portugal dependía de esto. Pues bien, sumando la falta de criterio de unos, con la bajada de pantalones de otros, pues aquí me veo yo, con alto riesgo de tirarme una semana tocandome el fandango donde Cristo perdió la sandalia.

A todo esto, no os lo he dicho tampoco, pero mis amiguitos de T-Mobile han vuelto a "entrarme". Pero esto ya mas parece mercadeo. Ahora me ofrecen ir allí, pero como consultor con un contrato de 3 meses (a lo que les he dicho que no). No han tardado ni 5 minutos desde que les he dicho que no hasta que me lo han pasado a 6 meses. Lo que os digo, parece mercadeo. A este último mail ni les he contestado. Lo haré mañana, no sea que crean que estoy super pendiente (bueno, un poco si que lo estoy).

Al llegar al apartamento, un ratico de correteo (otros 5 Km y pico) y a la ducha. La tele de aquí es bastante mala. No llega a los límites tan asquerosos como en España, pero la tele es mala de solemnidad, así que me la pongo de ruido de fondo en lo que salseo por internet y leo hasta que da la hora de ir al sobre.

La noche por lo general es el rato mas aburrido de todos. No lo sería si durmiera bien, pero como estoy con las puñeteras pastillas de la malaria, aparte de tener un montón de sueños, me despierto infinidad de veces, y claro, no descanso una mierda. Quizás podría usar esto como excusa médica para no volver a Africa, aunque me lo pensaré.

El miércoles ha transcurrido sin ninguna novedad en el frente. De ningún tipo: no hay licencias (con lo cual no hay trabajo que hacer), y no hay noticias de los ingleses (ya les he dicho que indefinido o nada). Así que yo a lo mío. Es decir, a estudiar, y a perder el tiempo en la web. Creo que no estoy mas informado cuando estoy en España. Porque cuando salgo de viaje me leo un montón de periódicos. Casi me leo hasta el marca y el as. Digo casi, porque esos ya me superan.

Desde la hora de la comida hasta la cena os lo ahorraré, porque ha sido lo mismo de estos días: perder el tiempo, comer en casa, correr, y ya.
Para cenar hoy hemos recreado el comienzo de un chiste. Y es que hemos ido a cenar: un indio, un paquistaní, un húngaro, un asiático (ni puñetera idea de donde, pero con ojos achinados), un húngaro, dos portugueses y dos españoles. Vaya mezcolanza!!!
El sitio elegido era un restaurante perdido en mitad de la nada. Y el menú? Pues langostinos al ajillo y bacalao a la brasa. La verdad es que el bacalao sospecho que no era demasiado reciente, pero me ha sabido super rico. Entre lo que me gusta el pescado, lo que me gusta la comida a la brasa, y lo que han ayudado las 2 cervezas que me he apretado, pues he cenado bastante agusto. El bacalao iba acompañado de una fritada de pimiento verde y cebolla, y un poco de ensalada. A esto le sumamos 2 patatas cocidas, y tenemos una cena de bandera.

Al llegar al apartamento, tele, almax, internet, y al sobre, con la esperanza de que mañana esté lo que falta o me veo jodido, y jodido de verdad.

El jueves ha amanecido como casi todos los días para mí. Un poco resignado por haber dormido mal. No lo voy a hacer, pero cada mañana me planteo dejar de tomar las pastillas estas. Hace fresco y no hay mosquitos. Pero al final, una vocecilla interior me dice que las siga tomando. Ya dormiré decente cuando vuelva a casa. Por lo menos no me han salido heridas en la boca (que gran consuelo).

Durante la mañana por fin tenemos algo de buenas noticias. las licencias de mi compañero están listas. Él ya puede hacer su parte. La verdad es que una vez que estén las mías, la cosa es hacer un copia/pega y ya está, mi nodo empieza a funcionar. Lo suyo tiene mas intríngulis. Yo sigo un poco expectante, porque mi project manager, que es el responsable de pasarme las licencias, se va mañana viernes, y si no me las da, ahí si que estoy acabado, porque la semana que viene también él está de vacaciones.
Ha terminado el día laboral, y yo sigo sin licencias. Bien, verdad?

Hoy no tocaba correr. Mi rutina ahora es, corro 3 días y el 4º descanso. Y hoy he aprovechado para leer y tirarme en el sofá tan ricamente. Oficialmente me he quedado solo, y ahora tengo que buscar la manera de llenar los ratos de ocio por mi cuenta.

El viernes, a las 9,15 me he plantado en la oficina, sin grandes esperanzas, la verdad, de poder hacer nada de provecho. Aparte de estudiar estoy aprovechando para ayudar a mi compañero Pedro. Pedro es mi compañero de fatigas en Boracay, que hace 1 mes se fue a Dublin a trabajar en lo mismo pero ganando bastante mas. Y anda instalando un cacharro como el mío en Belgica, y el pobre no tiene ni idea, así que ando ayudandole. Bueno, mas bien dicho, le estoy haciendo la configuracion yo. Pero no me importa, hoy por ti, mañana por mí. Y bien digo, porque mi proximo proyecto es con un nodo que él controla muy bien, y recurriré a él cada vez que necesite algo. Así funciona esto.

Mi project manager se ha despedido de mí, y ahí me he quedado, vendido. Mas vale que, por arte de magia, a media mañana he recibido las licencias. Esto implica que mi nodo va a poder empezar a funcionar, pero algo pasará que no nos deje hacer las pruebas. Yo he instalado mis licencias, y he comprobado que el nodo funciona, pero tal y como me esperaba, hay otra cosa que no tira, y eso ya a mí se me escapa. Así que nada, a las 14,15, he decidido unilateralmente que mi semana laboral había terminado. He llamado a Joao, me he ido a hacer la compra, y de ahí al apartamento a comer.

Por la tarde, siestilla, lectura, tele, y a correr, que hoy vuelve a tocar. Un poquico de cena ligera, y al sobre, que mañana he quedado con Joao a las 11. Voy a ir a la Isla a pasar un ratillo, y así salgo de aquí. Buenas noches.

Segundo y último sábado en tierras angoleñas, y espero que este sea algo mas entretenido que el anterior. Para empezar, he quedado con Joao a las 11, y voy rumbo a la Isla. Mal llamada isla, por cierto, porque se trata de una península. Es una península bastante alargada que hay en Luanda, de no mas de 150m de ancho, y que es donde se encuentran todos los restaurantes, bares y discotecas por los que se mueven los guiris por aquí. Yo no tengo ni idea dónde ir, pero Joao ya elige por mí. Me ha llevado a uno que está casi al final de la península, y que tiene buena pinta. Mi idea es, sentarme en una terraza de cara al mar, leer un rato en lo que me tomo una cerveza, y comer. No aspiro a mas en este sitio. El mar está bastante calmado, y se ve bastante basura flotar. La opción de bañarse no existe para mí. Además no he traído bañador. Yo a lo mío, una cervecilla, mi libro, y a que pase el tiempo.

Después, cuando me ha empezado a rugir el estómago, he pedido la comida. He elegido "Frango na brasa", que es pollo a la brasa. Aquí podéis ver una foto del plato, así como foto y video del sitio donde he comido. Por fin algún documento gráfico, eh? Bueno, ahí va:







Después de comer, y como no había nada para haceer allí aparte de estar, he decidido volver a casa. Así que nada, le he dado un toque a Joao y me he vuelto. La vuelta ha sido mas entretenida que la ida, porque para acortar, hemos atravesado un suburbio, por el que por cierto daba un poco de apuro a veces asomar la cámara. A continuación os pongo unos videos y fotos que cogí. No son ninguna maravilla, pero algo se puede ver. A ver si os podéis fijar en el agua en los laterales. Tenía un color gris azulado asqueroso:

















Una cosa que me impresionó a la ida, y que mas o menos he podido fotografiar a la vuelta es un barrio de chabolas que esta en un alto, y cuyos terraplenes usan de vertedero. Infinidad de residuos esparcidos por los terraplenes, en los que no faltaban niños husmeando. Lamentable.





Por la tarde en la habitación me he echado una mini siesta, y he estado intentando ver un partido de rugby. Ahora es el campeonato tri-nations, y hoy jugaban Nueva Zelanda y Sudáfrica. Lo que viene a ser lo mas de lo mas en rugby. Yo pensaba que podría verlo en directo, pero no caí en la cuenta que era en Nueva Zelanda, con lo que se ha jugado a las 9 y pico de la mañana de aquí. Pero da igual, lo he visto en diferido. Lo que me parece acojonante es la haka de los All Blacks. Yo creo que si fuera el contrario perdería el partido por incomparecencia, porque me cagaría vivo al ver a estos personajes hacer lo que hacen. Para los que no lo hayais visto, aquí os pongo un video de la semana pasada:


Videos tu.tv

Después de un ratico de sofá, a correr. Mis 5Km de rigor, y a la ducha. Hoy me he hecho una pizza para cenar, y creo que no había comido una pizza peor en mucho tiempo. Es lo que tiene estar acostumbrado a comerlas caseras, que las demás te parecen un poco kk.

El domingo ha sido uno de los días mas pausados de los ultimos tiempos. Me he levantado a las 11 (sin forzar) y he desayunado. Después, qué mejor que salir a la terraza a leer y escuchar música. Allí he estado una horilla y pico mas o menos, hasta que me he vuelto dentro. Después de un rato, he empezado a prepararme una tortilla de patata para comer. Iba todo de lujo: las patatas coratadas en trocicos pequeños, igual que la cebolla. Todo frito lentamente. Los huevos bien batidos. La mezcla perfectamente hecha. Punto de sal idóneo. Todo bien menos la sartén de las narices. Resulta que está hecha un cristo, y se ha pegado todo como un demonio. Os habría puesto la foto de la tortilla, pero como al final ha sido revuelto pues nada. Ha sido una pena, pero estaba bastante buena.

Por la tarde, un ratillo de sofá, hasta que a las 8 he salido a correr. Hoy me ha costado un poco mas, pero he hecho los 5Km sin mayor problema.
A la vuelta, ducha, y a cenar. Me he terminado la pizza que me hice ayer (no me entró entera), y ahora estoy viendo Shaft.
Bueno, y hasta aquí lo que ha sido mi semana en Luanda. A ver si a lo largo de la semana tengo ocasión de contaros algo mas. Bueno, pasadlo bien, y espero que no os haya cansado demasiado esta entrada. Hasta la próxima. Aaaadios!!!

domingo, 24 de julio de 2011

Viaje a Angola, días 2, 3 y 4

Hola otra vez. Ya es viernes (o quizás debería decir todavia es viernes), y he amanecido a las 7,30 hora local (8,30 en España). El día está un poco nublado y hace fresco, pero poco me importa. De hecho hasta lo prefiero, que se está mas agusto con fresco que con calor.

Lo primero, ducha. El calentador de la ducha tiene una potencia tremenda. No sé si me he duchado con agua o con magma, porque sale casi en forma de vapor de lo caliente que está.

Después, un desayuno en toda regla a base de lo de siempre (zumo, tostada con tomate y aceite), y rumbo al operador, que ya tengo lo necesario para poder instalar el cacharro.

El trayecto nos leva aproximadamente entre 45 minutos y 1 hora, pero a mi me encanta. Voy en la parte de atrás del coche, en silencio, mirando a todas partes todo lo que puedo. Ver las aglomeraciones de gente, los puestos de mercadillo, las mujeres con los fardos en la cabeza, y la conducción tan típica de estos sitios.

Nada mas llegar al cliente, caña al nodo. He tardado bastante poco en instalar todo. Finalmente, para la hora de comer, yo ya he terminado casi todo lo que tengo que hacer. No es que esto sea tan fácil, pero he tenido 2 semanas para prepararlo en España, y lo traigo bastante trillado. Y ahora sí que sí, estamos como en el resto de los proyectos: esperando que me den las licencias, y que configuren lo que les corresponde para que podamos hacer las pruebas. Así que, como el menda ya no puede hacer nada mas por hoy, toca retirada, que además es viernes.

De vuelta al apartamento hemos parado en un supermercado y he aprovechado para comprar alguna cosilla para comer y beber. Tengo que decir que el pan de aquí está muy bueno. Lo hacen super tierno, seguramente para que dure mas de un día, y está muy rico.
Del supermercado, al apartamento. La verdad es que no estaba muy apetente, así que bueno, ya comeré. Finalmente ha sido a las 4 cuando he comido. Después, retirada a chiqueros para echar una siestica.

Me he despertado con la llamada de mi compañero portugués Alex, diciendome que si me unía a él y al project manager para salir a correr. En buena hora les he dicho que sí. Resulta que corren como gamos, y aunque uno se arranca a correr, el ritmo me ha matado. Nota mental: intentar correr solo. Mas agusto y con música.
No os he comentado, pero justo cuando me he despertado he visto que tenía un correo. Se ha malogrado lo de Londres. Una pena, pero bueno, otra vez será. Tampoco es cuestión de irse con peores condiciones que las actuales. Algo mejor vendrá.

Después, duchazo, y a vegetar un ratillo. Me he preparado la cena, y justo cuando pensaba que me iba a aburrir como una mona, me ha llamado mi compañero para ir a tomar algo al bar de la piscina. Así que me he apuntado, aunque solo sea por no hacer un feo.

He ido al bar, y allí he estado 1 hora, con 5 portugueses, a los que no entendía ni media palabra. Finalmente, un poco aburrido, he decidido irme al apartamento. Un poco de tele y al sobre, que ganas hay.

Primer sábado en Angola, y me he despertado a las 7,50. Miento. Me han despertado. Resulta que el servicio de limpieza no hace distinción entre día laborable o fin de semana, y se han presentado a esas horas. Como he podido he abierto la puerta y no ha hecho falta decir nada, la mujer se ha hecho cargo y se ha ido. Pero es que ha vuelto al cabo de una hora!!! Ahí ya le he dicho que viniera mañana, porque no me veía con fuerzas de levantarme cada hora para posponer la limpieza.

Finalmente, a las 11 de la mañana he abierto el ojo y me he hecho el desayuno. Lo de siempre. No hay plan para hoy, pero espero que algo salga, porque la idea de pasarme en el apartamento todo el día me desespera. Y es que en Luanda no hay nada para hacer, y no nos dejan salir de la ciudad. Bueno, no es que a nosotros no nos dejen, sino a los conductores. Con lo cual estamos atados.

A eso de las 12 me he ido a la piscina. No hace muy bueno, pero por lo menos puedo leer en una de las tumbonas de allí. Me he encontrado con los portugueses, que poco han durado allí. Yo un poco mas, hasta la hora de comer, que me he vuelto a casita. Hoy tocaba ensalada, porque entre la actividad tan tremenda que he tenido y la vagancia que llevo hoy, pues no hay ganas de hacer otra cosa.

Por la tarde siesta, y a correr. Hoy he corrido a mi ritmo y la cosa ha ido mejor. Vamos que he aguantado buen ratillo corriendo. Al volver, y justo cuando pensaba que mi día en el exterior había terminado, me ha llamado mi compañero para ver si me quería apuntar a salir a cenar con ellos al centro. La verdad es que se me ha abierto el cielo, porque me daba pavor quedarme encerrado un sabado desde las 20,30. Así que ahí me presento, a las 9, para ir a cenar por ahí. Yo no lo sabía, pero hay otro español por aquí en otro proyecto. Y le he conocido. De hecho se ha venido con nosotros. Así que perfecto, ya tengo con quien hablar.
El chico en cuestión es de otro departamento en el que están bastante mas habituados que en el mío a viajes por Africa. De hecho, creo que no ha viajado mucho mas que a Africa. Países como Congo, Nigeria, Camerún, Sudán...son el pan nuestro de cada día de esta gente. Así que tengo que sentirme un tío con suerte.

Nos han llevado a cenar a un restaurante que se llama Venezza, y que está atestado de portugueses. El plato principal es la carne de ternera, que sirven en una sola pieza bastante grande a modo de solomillo (aunque no lo era). Está guisado, y lo sirven con una guarnición de acelgas rehogadas con ajo, y unas fuentes de patatas panaderas. Y estaba buenísimo. Ha sido un poco sablazo, pero bueno, era de esperar.

Al salir del restaurante nos hemos dividido en 2 equipos. Los que se iban de chufla y los que no. A mi me ha tocado en el equipo de los que no, porque ni el español ni mi compañero portugués iban a salir. Y la idea de irme de fiesta con 4 desconocidos pues no me atraía. Otra vez será.

Ya de vuelta al apartamento, nos ha parado la policia. La verdad es que no es raro. Resulta que los fines de semana montan muchísimos controles de policía por todas partes. Pero no de alcoholemia, sino de papeles, etc.
Por lo que nos han dicho, aquí hay 3 tipos de policías: los que van desarmados y a los que nadie hace ni puñetero caso (precisamente por ir desarmados), los que van armados, a quien todo el mundo respeta, y los que van armados hasta los dientes y a los que todo el mundo tiene miedo. Resulta que estos últimos, que van de negro, son las unidades de élite o las fuerzas brutas de la policia, y cuando hay oleadas de robos y atracos, son los encargados de entrar en los ghettos y matar indiscriminadamente a un montón de gente para que todo se quede otra vez tranquilo durante una temporada. Así se las gastan estos.

Pues volviendo al tema, resulta que le han pedido los papeles a nuestro conductor, y no llevaba los originales, sino copias, que está prohibido, con lo que le han dicho que iban a requisar el coche. No se le veía muy preocupado, así que nosotros tampoco. Aquí la policía es de fiar, o por lo menos no es de sospechar tanto como en otros sitios. Finalmente se ha resuelto. El conductor ha dejado su documentación al poli, que nos ha dejado marchar, con el compromiso de que el conductor volviera (tenía su carnet). Eso ha estado bien. La pega es que si nos hubieran parado de nuevo, ya habría sido otro cantar, porque el conductor iría indocumentado, y ahí si que la cagamos. Hubo suerte.

Al llegar al apartamento, al sobre, que es un poco tarde, y entre la cena y las 2 cervezas, hay sueño.

Buenos días, después de no muy buenas noches. Ya se notan las pirulas de la malaria hacer su labor. Me he despertado un poco cansado, y me he tirado toda la noche con unos sueños frenéticos. Solo recuerdo haber tenido una pesadilla, pero sé que la cosa irá a mas.

Son las 11, y hoy ha amanecido nublado y con fresquillo, pero nada que me eche atrás para ir a la piscina a leer. No llevaba ni 10 minutos cuando ha aparecido mi compañero de Madrid, que no os he dicho, pero se llama Javi. Hemos estado hablando un ratillo, y hemos decidido ir a comer al centro comercial. Me da un poco de palo, porque está a 5 minutos andando, pero como no nos dejan salir a la calle, hemos tenido que llamar a un conductor para que viniera a por nosotros y nos llevara. No deja de ser su trabajo, pero da apuro.

En el centro comercial hemos intentado sacar pasta, pero sin éxito, porque los cajeros o no funcionaban o no tenían dinero (que es como no funcionar). No pasa nada porque todavía tenemos dinero.

Para comer, hemos elegido un asiático. Mi compañero quería una hamburguesa, pero a mi es que me tira mas lo asiático. Mas que nada también, por no meterme otra vez carnaza y variar un poco. El asiático era bufet. No muy extenso pero bufet. Yo he elegido pasta con carne y verduras, una croqueta extraña y una empanadilla de carne. Lo curioso es que cuando vas a pagar, te pesan el plato y te cobran al peso. No lo había visto nunca.

La comida bastante decente. Ningún alarde culinario, pero bien. Y lo mejor, comer acompañado. Después, al supermercado. Necesito comprar agua, y probablemente algún caprichillo para después de correr o para los ratos de tele.

Después, al apartamento. El resto de la tarde la he pasado solo, pero agusto. Me he echado una mini siesta, y a eso de las 18,30 me he puesto los aperos de correr y he salido a dar vueltas al recinto del complejo, pero por dentro. Me he hecho unos 5 Km, y después duchazo.

El resto de la tarde os lo podéis imaginar: tele, lectura y cena. Y con esto os dejo, que ahora me piro al sobre, que ya va tocando. Mañana mas, y espero que mejor.
Disfrutad del día de fiesta los que tengáis, yo lo cogeré cuando vuelva. Martín, toma nota que yo mañana trabajo y tu no, para que luego me digas que me paso el día de vacaciones, jeje!!!
Venga, seguimos hablando...

jueves, 21 de julio de 2011

Viaje a Angola, día 1

Hola a tod@s, otra vez. Ya nos estábamos acostumbrando a no viajar, y de repente, vuelta la burra al trigo. Esta vez en Luanda, capital de Angola, para un poco mas de 2 semanas. Concretamente estoy por aquí:


Ver mapa más grande

No estaba yo muy motivado con este viaje, la verdad. Entre que ya estaba acostumbrandome a no viajar, y que encima me ha venido de rebote...y os cuento, porque la cosa tiene miga. En un principio estaba asignado, junto con otro compañero, a un proyecto en Barbados. Sí, donde Rihanna. Pues bien, a alguien en Angola se le ocurrió que su proyecto era super importante, y se ha priorizado sobre el de Barbados. Yo que me veía yendo a trabajar con la pulserica del "Todo Incluído"...Otra vez será.

El proyecto en cuestión es como alguna otra vez: un trial del producto. Basicamente es una acción de preventa para mostrar lo bueno que es nuestro cacharro. Pero a nadie creo que sorprenderé si digo que pinta que no voy a trabajar demasiado. Resulta que Ericsson ha tenido en el pasado bastantes problemas de descrédito con el operador en Angola por no haber sido capaz de entregar cosas, con lo que lo fundamental en este proyecto no es tanto currar, como que el cliente vea que he venido raudo y veloz.
De todas maneras ya me imaginaba yo que este proyecto no era de trabajar (lo mismo al final me equivoco). Me di cuenta por la embajada. Resulta que para pedir el visado hay que entregar un montón de documentación, entre la que se encuentra un certificado de antecedentes penales (estoy limpio), y un sinfín de documentación de registros mercantiles, cartas de invitación y de presentación, etc. Todo esto hay que entregarlo en la embajada solamente los lunes y martes de 9 a 11. Eso no quiere decir que a las 11 ya has terminado, no. Sino que solo dan número hasta esa hora, y te tienen muerto de asco el tiempo que haga falta hasta que llega tu turno de dar la puñetera documentación. Si tienes que volver (casi seguro) ya es para volverse loco. En mi caso me faltaban 2 datos: apellidos de mis padres (en el 95% de los casos coinciden con los de los hijos, no?) y la dirección del alojamiento en Angola. Un poco difícil si no sabes cuando vas a ir porque dependes de cuando te den el visado. Que esa es otra. Resulta que justo la semana que me daban el mío cambiaron el sistema informático de visados, con lo que no lo tenían tramitado. Finalmente, y tras haber estado ya 4 veces en esa puta embajada me dieron el visado ayer, que era el día que volé. Y ahora una reflexión, que muy seguramente es políticamente muy incorrecta. Estos países están donde ellos buscan estar. Son vagos por naturaleza, y así les va. Algo bueno? Las chicas de administración que te atienden son bastante majas.

Finalmente ya tengo mi visado, con lo que solo queda coger el avión. Primer vuelo: Madrid-Lisboa, con TAP Portugal. Todo este tiempo metiendome con Iberia (que también se lo merece), y no había conocído yo las comodidades de estos aviones. Lo bueno es que lo han compensado con una tarrina del helado que a día de hoy mas me gusta: vainilla con nueces de Macadamia. Que tome nota Iberia!

Una vez en Lisboa me quedan 3 horas y pico para coger mi vuelo a Luanda. Y qué 3 horas mas aburridas. Me he dedicado a cantar a medida que se iban ocurriendo melodías y letras. Como hayan estado viendome a través de alguna camara los seguratas, salgo en algún zapping seguro. Era una especie de "bertsolari" sin txapela, y en Lisboa.

A las 22:25, rumbo a Luanda. El avión está hasta las cartolas de lleno, y los asientos están super juntos, así que me espera un trayecto un poco mierdero. Creo que he conseguido dormir aproximadamente 3 horas (no creo que haya sido tanto), con ayuda del vino y de una película doblada en español chumeca.

Por fin hemos aterrizado en Luanda. Es la misma hora que en Portugal, y tengo una caraja importante. Ahora lo de siempre, control de seguridad, recoger la maleta, y a evitar que te atropellen dentro de la terminal los cientos de tostados que buscan clientes para sus taxis.

Dicho y hecho. Según llego, veo un cartel de Ericsson. Me ha venido a buscar un chófer de la compañía que se llama Joao. Hemos metido las cosas en el coche, y rumbo al apartamento. No me acordaba, porque quizás es lo primero que se olvida. Los que hayáis estado en Africa sabréis de que hablo. Esa sensación cuando vas en coche y ves cómo conducen (te la juegas a cada momento), cómo cruzan las calles, el bullicio que hay, cientos de personas de aquí para allá como sin rumbo fijo porque parece que está todo medio derruído o a medio construir...todas esas cosas que hacen que, en el fondo, Africa enganche.

El apartamento tengo que decir que está bastante decente. Está en un complejo de apartamentos bastante nuevo y con un montón de comodidades. El apartamento en cuestión consta de cocina (bastante completa), un baño, salón bastante grande y dormitorio. Y no os lo perdáis, tiene también parcela con jardín y una mesa con sillas de terraza. Bueno, mejor lo veís y así no lo cuento:



Nada mas llegar al apartamento, siesta. Tengo una caraja indecente, así que, mas me vale pirarme al sobre un par de horas, a ver si empiezo a ser persona.
A las 14,30 he quedado con el project manager, que también está en el complejo. Se llama Fernando y parece majo. Además, por ahora no ha puesto pegas, y se deja asesorar por lo que le decimos, que no es moco de pavo. También he conocido a Alex, otro portugués con el que tengo que trabajar mano a mano, y enseñarle las entretelas de mi nodo. Le enseñaré lo justo y necesario, no sea que se venga arriba.

Hechas las presentaciones, rumbo al operador. No se si os lo he dicho, pero así como otras veces faltaban cosas que tenían que hacer o licencias, para empezar a probar, aquí no tenemos ni siquiera direcciones IP. Para los profanos os diré que sin eso no puedo ni empezar. A ver si nos lo dan pronto, porque si no me veo aquí tocandome el fandango, y ya sabéis lo que eso me mosquea.

Hemos ido al cliente a ver mi nodo, y ahí estaba el, enchufado pero sin conectividad. Qué raro!! De camino al operador me he quedado embobado mirando por la ventanilla. Montones de gente andando de un sitio a otro, conduciendo fatal, peatones cruzandose por todo, aglomeraciones en lo que se intuían eran mercadillos, mujeres con fardos en la cabeza...y una cosa que yo creo que no me terminará de sorprender jamás: en los laterales de los carriles de la carretera venden desde tarjetas prepago de telefonía, a alfombras, pasando por escobillas, figuricas decorativas, y un largo etcétera que intentaré concretar cada día, a ver qué es lo mas curioso que veo.

De vuelta, hemos ido a las oficinas del cliente a ver si nos daban lo que necesito, y parece que hay avances, así que bien, mañana podré empezar a trabajar.

Ya son las 6, así que toca ir a casa. En mi caso, a casa y al supermercado, que hay que provisionarse un poco. Solo tengo algo de pan de molde y mi tan ansiado aceite de oliva. Resulta que, en previsión de lo que me suele pasar habitualmente, decidí comprarme una latica de medio litro de aceite de oliva virgen extra. Bueno, en previsión de que no hubiera, y también del castañazo que me podrían dar por pillarlo. No os lo he dicho, pero me he venido a la que, según las estadísticas, es la ciudad mas cara del mundo.

Lo primero al llegar al hiper ha sido sacar pasta. Aquí a las micromierdas las llaman Kwantzas, y 1€ equivale a aproximadamente 134Kw. Así que, con el miedo en el cuerpo me lanzo al supermercado. Os diré como reseñas que medio litro de aceite de oliva cuesta unos 10€ y un paquete de pan de molde Panrico cuesta 11€. Echale huevos!! Y encima sin bordes. Yo por ese precio quiero bordes y hasta el alambre. Lo bueno es que en la panaderia del super hacen su propio pan de molde que no cuesta casi nada.

Finalmente, y salvo algún producto, no me ha parecido tan escandaloso como me habían dicho. Es bastante caro, pero es posible pillar cosas no excesivamente caras.
De la compra, a casita, a ver si descanso un rato, que sigo acarajotado. Después, pues lo de siempre: internet, tele, cena y al sobre, que mañana toca trabajar. Os diré que mañana es posible que empiece y acabe casi todo mi trabajo. Ya os contaré.

Nada mas, disfrutad el blog, que es posible que sea mi ultimo viaje con Ericsson. Algunos ya lo sabéis, pero para los que no, comentaros que tengo una oferta para trabajar en Inglaterra. Estamos en negociaciones, así que ya os contaré.
Venga, a cuidarse!