jueves, 21 de octubre de 2010

Viaje a Chile, días 22, 23 y 24. Fin del viaje

Y como todo lo bueno, esto va tocando su fin. Ya es miércoles y no nos queda casi nada para volver. Bueno, nos queda no, ME queda.

El trabajo de la noche ha sido surrealista, pero no por la parte del trabajo en sí, sino por el transporte. Os lo voy a narrar con todo lujo de detalles, porque ha sido increíble.
Ayer por la noche llamé para pedir un taxi a la 1,15, ya que tenía que estar en el cliente a la 1,30. Pues bien, a la 1,25 llamo a la empresa de taxis, y me dicen que en 4 minutos llega. Son ya las 2 menos 25 y el taxi no asoma por ningún lado. Vuelvo a llamar, y me suelta el del teléfono que es que le ha parado la policía, y que ya está de camino. Pues bien, a la 1,45 vuelvo a llamar, y me dicen que la policia está reteniendo demasiado al taxi, y que me mandan otro. Finalmente aparece un taxi a la 1,50 y lo primero que me dice es: "Perdón por el retraso, es que me he perdido". Tócate los huevos y vete a misa! O sea, que no me habían cambiado de taxi.
Bueno, salimos, tras decirle que llevaba mucho esperando, y en la 1ª intersección, el taxista hace amago de tirar hacia el lado que no es. Le digo: "igual para ir a la Torre Entel, es por el otro lado, no?". Total, que me lleva por donde le digo y al rato para en una gasolinera porque no sabe llegar y quiere preguntar. Yo a estas alturas, y aunque suene mal, ya le he dicho que me está tocando los cojones (perdón por lo gráfico, pero os lo contaré tal cual fue) y que llego tarde, y que si quiere le digo por donde se va.
Pues bien, creyendo él que ya sabe por donde es, se pone a dar vueltas, hasta que nos perdemos. Los pecados que salían por mi boca son indescriptibles (ramalazo Andueza "in-crescendo") y supongo que habrá estado temblando el cielo un largo rato. Paró para preguntar a una chica que hacía footing, paró en un portal, y finalmente junto a una patrulla de policía. Finalmente hemos llegado a una avenida que yo conocía y le he dicho: "como esta carrera la pago yo, tu vas por donde me salga a mi de los huevos. Y vas a seguir por esta calle hasta que yo te diga. Y si no, conduzco yo". Y el insistía que era por otro lado. Finalmente ha obedecido, tras oir unos cuantos improperios y hemos llegado.
Ni que decir tiene, que finalmente hemos llegado por donde yo le decía. Y es que yo creía que no tenía pérdida. La susodicha Torre Entel está a una manzana del Palacio La Moneda, que, digo yo, es lo suficientemente importante como para que cualquiera sepa donde está, y con mas razón un taxista.
Eso sí, el Palacio La Moneda lo he intuído porque hemos pasado a la nada desdeñable velocidad de 120Km/h.
Lo mejor ha sido la frase del taxista cuando hemos llegado: "Gracias por su buena voluntad". Hijo de p....!!!(Eso he pensado yo). Resultado: 45 minutos tarde. Posteriormente me he enterado que el taxista no es de Santiago. Acaba de llegar y para darle el trabajo de taxista a nadie se le ha ocurrido preguntarle si tenía algo de idea del callejero santiagués. En fin...

El trabajo ha sido la bomba. Consistía básicamente en cambiar una palabra por otra. Y ya. Literalmente era así. Cambiar, por ejemplo, la palabra "mesa" por la palabra "silla". Así que en 10 minutos he salido (entre que llego, me conecto y lo hago). He vuelto a llamar a pedir un taxi, y me dicen: "Ha llegado usted?". No sé cómo pero sí. Ya le he dicho que necesitaba otro taxi, pero que como me mandara al mismo me iba a la policía directo.

A las 3 me he plantado en casa alteradísimo por el taxista, pero me he dormido sin problema.

Miércoles 11 de la mañana, y me voy a la oficina a ver qué se cuece por allí, que será entre poco y nada.
Efectivamente, me he pasado la mañana sólo, zascandileando por internet, y por cierto, cerrando el alquiler del apartamento en Londres. Como habréis visto tiene capacidad para 4 personas, así que es probable que podamos organizarnos.

A la hora de comer, me he ido al apartamento, porque aquí no había nadie conocido, así que bueno, un poco de sofá tampoc vendrá mal. Lástima que por la tarde tenía una reunión, si no, igual no habría hecho ni ir.
La reunión (la última espero yo) ha sido un poco desesperante, porque el operador tiene un project manager que no sé si es tonto, se lo hace, o ambas a la vez. Menudo cabezacuadrada!!! A mi ya me daba hasta la risa, pero bueno, no era el único.
Finalmente, voy a sacar pecho, al despedirme de ellos, me han felicitado por el trabajo, y han pedido a Ericsson que para fases futuras intenten traerme a mí. Para mí no supone nada mas que poder sacar un poco de pecho-palomo, pero de vez en cuando está bien que te reconozcan las cosas buenas.

Después de la reunión teníamos quedada para despedirme. La project manager de Ericsson (la mejor con la que me he topado hasta hoy) nos ha convocado para tomarnos unos copazos y picar algo. No hemos estado muchos, pero ha estado ameno, y yo lo agradezco.

Por la noche, y con el pisco en la cabeza, rumbo al apartamento a hacer la maleta, que suele ser lo peor de la vuelta. Bueno, lo unico malo. Buenas noches.

Por fin es jueves!!! Hoy es el ansiado día en que me vuelvo por fin a casa. Eso sí, hasta las 19,30 no hay nada, así que iré a la oficina. Me he plantado a las 10 (sin forzar) y me he dedicado a zascandilear por internet y escuchar musica.

Hace un rato han aparecido unos tíos disfrazados de payaso (literalmente), para invitarnos a ir a otra planta. Y es que se está celebrando que, según un estudio que han hecho a nivel nacional, Ericsson Chile es la decimocuarta mejor empresa para trabajar, según sus trabajadores. No sé si hay motivos para celebrar (bueno, alguno sí) ya que el año pasado eran la 6ª. Supongo que el año que viene no saldrán en el ranking. Y es que Ericsson ahora mismo, y supongo que como en casi todas las empresas, no se sabe ni que rumbo lleva. Si hicieran esa encuesta en España, yo creo que no saldríamos ni entre las 500 primeras, porque hay mucho descontento.

Bueno, nada mas. Cerramos el chiringuito, pero amenazo con volver. Ya iremos viendo. Ahora a disfrutar la vuelta a casa, a ver si además conozco a las nuevas criaturas y felicito a las madres.
Cuidaos, y a ver si el fin de semana me desquito, que hay ganas.

Aaaaaaaaadiooooooooooooooos!!!!!!!!!!!!!!!!

1 comentario:

  1. Cuantos taxistas variopintos has conocido ya? este igualito que tu angel de la guarda filipino.
    Veo que los chilenos se han decidido a sacarte un poco, bueno mas vale tarde que nunca.
    No te pregunto que te apetece hacer el fin de semana porque cuando leas esto ya estarás en casa, pero que sepas que te espera una cena estupenda y ¡por fin pescado! el vino lo pones tu.

    Un beso
    Montse

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