Con tal alegría nos dirigimos al comedor a desayunar lo mismo de todos los días. Zumo de naranja y café con leche y un bollo. Nada de excesos, que, si al enorme trasiego que llevamos en el trabajo, le sumamos un desayuno pantagruélico, las cabezadas que puedo dar pueden ser un poco vergonzosas.
En el trabajo...casualidad! Resulta que hubo un error al pedir las licencias y no iban a estar hoy. Consecuencia: nos mandan hacer un documento para no tenernos mano sobre mano todo el día, que hace mal efecto. Basicamente el documento ha consistido en un flagrante y descarado copia+pega de unos 5 documentos, pero bueno, seguimos haciendo el 100% de lo que nos han pedido.
Hoy nos ha tocado ir a comer con la project manager, un australiano y el chinico cansino que se sienta a mi lado. Sudada bastante considerable, ya que, no os había comentado por no repetirme, pero esto sigue siendo una olla. Mucho calor y mucha humedad. Perfecta combinacion.
En cuestión trabajil nada que añadir: documento terminado y a la espera de poder reventar nuestro nodo. Ya os contaré.
Por la tarde en el hotel nada mejor que una horica de siesta en la cama, como los señores. Hay que descansar para lo que se avecina este fin de semana, que no sé si os he dicho pero me piro a una isla que se llama Palawan. Pero antes, cena en un indio con nuestra project manager Vasanthi (Vas, que es mas fácil), Su-Yin (compañera de viaje a Palawan) y Pedro (por fin un nombre normal).
La cena en el restaurante "Bollywood" de un centro comercial, muy buena. Poco picante (a petición popular), y muy variada: carne, pescado, pan, arroz...No sabría describir lo que hemos cenado, pero estaba todo muy bueno. Aquí una foto para que pongáis caras.
Tras la cena, cerveza, y a dormir, que mañana hay que madrugar. Palawan, Palawan!!!!
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